Le Cabanon de Le Corbusier en la ETSAC

En 1949 Charles-Edouard Jeanneret [ Le Corbusier] se trasladó a Roquebrune-Cap-Martin para realizar el Plan de Bogotá, junto a José Luis Sert.

Chiringuito “La Estrella de Mar

Es en este momento, cuando entra en contacto con Thomas Rebutato, dueño de un chiringuito de comidas, La Estrella de Mar, con quien establecerá una profunda amistad. En 1952 Le Corbusier costruirá Le Cabanon adosado al chiringuito.

Le Cabanon es una pequeña construcción, de 16 metros cuadrados, está íntegramente hecha en madera, si bien el carácter del exterior difiere bastante de su interior. Por fuera cubierta de pedazos de troncos, maderas disponibles en el entorno, en cambio en el interior recurre a maderas contrachapadas, perfiles más propios de un montaje temporal que de una construcción definitiva, materiales elaborados industrialmente y un elevado grado de sofisticación.
Según relata Le Corbusier:

El 30 de diciembre de 1951, en la esquina de una mesa de un pequeño chiringuito de la Costa Azul, dibujé, para regalárselo a mi mujer con motivo de su cumpleaños, los planos de una cabañita que al año siguiente construí sobre un peñasco batido por las olas. Estos planos fueron hechos en 3/4 de hora. Son definitivos, nada he cambiado. La cabañita fue realizada tras pasar a limpio aquel dibujo.

En cambio, el diseño detallado del interior tardará más de 6 meses. El proyecto fue llevado a cabo por varios colaboradores, entre ellos Jean Prouvé y Charles Barberis, pioneros de la construcción industrial, preocupados por los 16 metros cuadrados de Le Cabanon.
En 1952 Jean Prouvé deja de colaborar, lo que provoca el reemplazo de algunas piezas originalmente diseñadas en acero por otras más simples hechas en madera, que encontramos en la versión definitiva.
Le Cabanon fue completamente prefabricado y supervisada su construcción por Le Corbusier. Su fabricación se realizó en los talleres de Barberis en Ajaccio (Córcega). Fue transportado en piezas por mar, y en tren hasta la estación de Cap-Martin, posteriormente Rebutato, dueño del chiringuito y amigo de Le Corbusier, trasladaría las piezas hasta el terreno de La Estrella de Mar.

El montaje fue realizado por Barberis y un ayudante, bajo la supervisión de Jacques Michel, en representación de Le Corbusier.

El exterior de la cabaña simboliza el mundo rústico y primitivo frente al diseño interior altamente refinado, proporciones, colores, ergonometría y el sistema constructivo dan fe de estas diferencias.
Curiosamente, es el exterior el que permanece con la fuerza y robustez con la que fue pensado, el interior aparece deteriorado, probablemente, con necesidad de cuidados que no fueron previstos.

Le Cabanon asombra por la inexistencia de grandes ventanas que permitan observar la belleza del enclave, más bien sus estrechas aberturas fueron pensadas para gozar de aspectos muy concretos del exterior, un árbol, una roca, o el horizonte.

La pequeña construcción de Le Cabanon, responde a un pensamiento recurrente en Le Corbusier, el espíritu de aislamiento, la célula como modelo de supervivencia. Por ello sorprende, cuando observamos los planos de la cabaña, que no dispone de cocina, lo que se explica por la cercanía al chiringuito de Rebutato, esto hacía innecesaria esa función dentro de Le Cabanon. Se aprecia así, que el aislamiento de Le Corbusier era suplido por una suerte de vida parasitaria a expensas de las atenciones de su amigo.

En el año 1989 un grupo de profesores y alumnos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de A Coruña (ETSAC), se propusieron realizar un ambicioso proyecto para estudiar y dar a conocer la obra del arquitecto suizo Le Corbusier. Durante ocho años realizaron viajes a distintas ciudades de todo el mundo en donde estaban ubicadas sus construcciones más emblemáticas, y recogieron toda la información necesaria para realizar una exposición dedicada a Le Corbusier.

La labor desarrollada durante los últimos cinco años por un grupo de profesores de la Escuela de Arquitectura de la Universidad coruñesa para acercar y enseñar a sus alumnos el legado del arquitecto Charles Edouard Jeanneret -Le Corbusier- ha culminado con la organización de una exposición pública que desde el jueves se exhibe en la sala de la Fundación Barrié de la Maza, en la ciudad de La Coruña.(…)
La exposición muestra desde sus primeras máquinas para vivir, hasta su concepción del urbanismo que experimentó en la India, pasando por sus utópicas Unidades de habitación y los edificios públicos que sembró por todo el mundo. Una reproducción a escala real de El Cabañón, la vivienda a orillas del Mediterráneo que concibió, construyó y habitó Le Corbusier es el primer elemento de la exposición, que introduce al visitante en este «Viaje al mundo de un creador a través de 25 arquitecturas», título que da nombre a la exposición.
El Mundo, 23 de marzo de 1997


Le Cabanon, junto con el resto de maquetas de esta exposición recorrería durante siete años los principales centros de exposiciones de toda España y Europa, hasta que en el 2003 finalizó su periplo en Ámsterdam y pasó a formar parte de los fondos de la Fundación Barrié de la Maza.

Finalmente, en el año 2009, esta entidad ha decidido ceder este legado a la Escuela de Arquitectura de A Coruña, que permanecerá expuesta de forma permanente, y servirá así para ayudar a que los estudiantes profundicen en la obra de uno de los arquitectos más importante del siglo XX.

Le Cabanon, con todos sus detalles a escala 1:1, excepto las pinturas originales y el exterior, y una libre interpretación de los colores originales del interior, puede ser visitada en el patio central de la ETSAC.

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Stencil BLEK Le Rat

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La proyección mundial de Banksy, a través de los medios de comunicación, eclipsa a otros escritores de graffiti que son anteriores a él y probablemente fueron su fuente de inspiración. La característica que hace especial a Banksy es el uso del stencil, sin embargo no fue él el primero que usó esta técnica.

Stencil es una técnica de pintura, donde se usa una plantilla que se coloca sobre una superficie, pintando sobre ella de manera que dejará las partes “huecas” coloreadas. Para encontrar el primer stencil (estarcido) hay que remontarse a las pinturas rupestres de las cavernas. Muchas de las obras rupestres encontradas fueron realizadas por medio de esta técnica aplicando pintura soplada sobre un molde apoyado en la roca.

Los casos más conocidos son los de las siluetas de manos, encontradas en cavernas que datan de 22.000 años atrás. Fue así como los primitivos pobladores de la provincia de Santa Cruz (Argentina), dejaron su huella, en La Cueva de las Manos, hace más de 9300 años. Así que nuestros antecesores ya manejaban el stencil para hacer graffitis sobre muros de piedra.

El stencil se usó en decoración, egipcios, griegos y romanos decoraron monumentos, tapices, etc.
En Francia en los años 30, en el Art Nouveau y Déco, se desarrolló la técnica de colorear mediante stencil o pochoir.

Durante la Segunda Guerra Mundial los fascistas italianos usarían el stencil con fines propagandísticos. Slogans e imágenes eran pintados en las paredes de las calles más transitadas, de manera que fueran observadas por el mayor número de gente posible. Sería el primer antecedente de stencil-graffiti moderno.

Pero donde el stencil-graffiti recobró la importancia que hoy tiene, fue en las manos de BLEK Le Rat (Blek la rata ), un parisino que después de aprender la técnica de “pochoir “ en la Escuela de Bellas Artes e influenciado por el stencil propagandístico de Musollini, plasma en las calles de París su obra.

BLEK Le Rat dibujó con esta técnica: tanques de guerra, ratas,figuras humanas…,por toda la ciudad de París. La fama le llega cuando se expone su obra en el “ Pompidou Centre ”, allá por el año 1983. En el año 2009 se inaugurará el Centre Pompidou Metz .

“Intento exponer las mejores cosas de la vida mediante inesperadas imágenes que distraen y deleitan a los peatones, sacándolos de sus preocupaciones cotidianas. A pesar de las represalias por parte de la policía en contra del graffiti, continuaré asaltando las calles en la oscuridad, ya que para mí llevar el trabajo directamente a las calles es parte primordial de la evolución del arte “.  BLEK Le Rat .

En sus comienzos Blek pinta con Gérard pasando después a hacerlo con Jerome Mesnager, con el que daría el salto a otras ciudades europeas y finalmente a New York. También Nemo pertenece a esta vieja escuela .

En la actualidad son muchos los que están influenciados por la “ escuela francesa” de stencil: Shepard Fairey, Dave Kinsey, Nano4814, Gerardo Yepiz, Banksy

Clickea sobre la imagen del graffiti o en el enlace y podrás ver la serie completa de ‘graffitis iguales’ que “escribió” Blek en una misma ciudad:

Graffitis de 1981 a 1983

Graffitis Soldado ruso 1984

Graffitis Hombre gritando 1984

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Viaducto de Millau, un proyecto de Norman Foster

En el año 1994 se planta la conveniencia de construir el viaducto. El 16 diciembre de 2004, el viaducto de Millau se abre a la circulación. Su construcción había comenzado en diciembre de 2001.

Millau está situada a orillas del río Tarn, en la confluencia con el río Dourbie.

Millau pertenece al ‘departamento’ de Aveyron (región Midi-Pyrénées ).

La idea de cruzar el valle del Tarn con un puente arriostrado de múltiples mástiles se debe al ingeniero francés Michel Virlogeux.

Aquí podéis ver de manera muy resumida las características del viaducto y los detalles constructivos:

Longitud : 2 460 m
Ancho: 32 m
Altura máxima : 343 m
Coste de la construcción : 400 Millones de euros
Duración de la concesión: 78 años  (3 años de construcción + 75 años de explotación)
Garantía de la obra: 120 años

Vídeo con impresionantes vistas del viaducto de Millau [ grabado para emitir en un programa de TV , Jeremy Clarkson, James May, Richard Hammond …Ford GT, Ferrari y Zonda] :


WEBCAM Le Viaduc de Millau


Le Viaduc de Millau, site officiel

Norman Foster

Imágenes Viaducto Millau: http://www.panoramio.com/map/#lt=44.082160&ln=3.038750&z=3&k=1&a=1&tab=1

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Olvidados en Cabrera: el cementerio de los franceses

Viajaremos en el tiempo a 1808:

Francia se había interesado por las riquezas de las colonias españolas de América . Napoleón consideraba que España era una pieza esencial para el dominio del Mediterráneo.
La destrucción de la flota española que conjuntamente con la francesa, había sido derrotada en
Trafalgar, hizo perder a Napoleón el deseo de mantener una relación de igualdad con España.
Así es que el emperador fue cambiando sus propósitos con respecto a España para pasar a un plan de intervención primero, después a uno de ocupación y por último a otro de sustitución de la Monarquía de los Borbones por otra encabezada por un miembro de su propia familia.
Napoleón pensó que la debilidad de la Monarquía española, con las disputas entre Carlos IV y su hijo, el futuro Fernando VII, por el trono y que acabaron con la sustitución del primero por el segundo a raíz del Motín de Aranjuez, en marzo de 1808, le facilitarían sus planes.
Pero Napoleón confundía la debilidad de la Monarquía con la actitud del pueblo español que no estaba dispuesto a aceptar la presencia francesa en su suelo.
La Constitución de Bayona establecía un nuevo sistema político en España, a cuya cabeza figuraba el que a partir de entonces sería llamado José I.

Pero Napoleón, de nuevo, no había contado con el pueblo español. El 2 de mayo en Madrid, el pueblo, que se sintió traicionado por los presuntos aliados al darse cuenta de que sus intenciones eran las de ocupar por la fuerza la capital y toda la Península se levantó en armas contra las tropas francesas.
En un principio, creyendo que sería suficiente, Napoleón situó en España 92.000 hombres, pero
la derrota que sufrió en Bailén, cuando se disponía a ocupar Andalucía , así como las dificultades con las que tropezó en Zaragoza, Valencia y en Cataluña, le obligaron a tomarse más en serio los asuntos de la Península.
El emperador concentró en España,entonces, unos 300.000 soldados, muchos de ellos veteranos de las campañas en Europa, y los mejores mariscales del Imperio.
A comienzos de 1809 la situación en España era la siguiente: la mayor parte de la mitad norte se hallaba bajo el control de las armas francesas y el ejército regular español había sido prácticamente destruido. Parecía que los principales obstáculos para la ocupación del territorio español habían desaparecido y que el avance hacia el sur no tendría ya dificultades, con lo que la Monarquía de José Bonaparte podría asentarse
definitivamente.
Pero fue justamente entonces cuando hizo su aparición la “guerrilla”, esa forma tan peculiar de hacer la guerra que los españoles “ inventamos” para poder hacer frente al formidable ejército napoleónico contra el que no tenían ninguna posibilidad de actuar por los medios convencionales.
La guerrilla es un fenómeno de participación popular en la Guerra de la Independencia española que refleja la actitud decidida de toda una nación que se levanta en armas para liberar al país de la ocupación extranjera. Su origen es diverso, soldados del ejército regular que han quedado desenganchados de sus unidades, campesinos, o incluso contrabandistas y bandoleros que no tienen inconveniente en sumarse a esta “pequeña guerra”contra los franceses. Requisito indispensable: la existencia de un cabecilla que dirija y organice, aunque en la mayor parte de las ocasiones sea un hombre con poca o ninguna experiencia en las artes militares, pero sí conocedor del terreno y con dotes de mando.

Juan Martín El Empecinado, Espoz y Mina, el Cura Merino, y tantos otros dirigentes de la guerrilla se convirtieron en auténticos héroes de la guerra de la Independencia en España.
La eficacia de esta forma de hacer la guerra, radicaba en que se sembraba una constante intranquilidad y desasosiego entre las unidades francesas que no sabían cómo acabar con un enemigo invisible que actuaba con una extraordinaria movilidad y rapidez.(
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Así las cosas, en abril de 1809, 9 meses después de la capitulación de Bailén, 7000 prisioneros franceses embarcados en buques frente a la ciudad de Cádiz esperaban la liberación, serían repatriados a Francia . Llegan primero a la bahía de Palma (Islas Baleares ) y luego a la “isla de las cabras”.
Son dieciséis navíos con hombres y mujeres destrozados por la fatiga, la sed, las enfermedades y, especialmente, la desesperanza. Una mujer ha parido gemelos antes de alcanzar esa meta, y algún hombre más ha muerto. Leer más de esta entrada

Le Petit Prince y Antoine de Saint-Exupéry descansan en paz

A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: “¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas?” Pero en cambio preguntan: “¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?” Solamente con estos detalles creen conocerle. Si les decimos a las personas mayores: “He visto una casa preciosa de ladrillo rosa, con geranios en las ventanas y palomas en el tejado”, jamás llegarán a imaginarse cómo es esa casa. Es preciso decirles: “He visto una casa que vale cien mil pesos”. Entonces exclaman entusiasmados: “¡Oh, qué preciosa es!”
De tal manera, si les decimos: “La prueba de que el principito ha existido está en que era un muchachito encantador, que reía y quería un cordero. Querer un cordero es prueba de que se existe”, las personas mayores se encogerán de hombros y nos dirán que somos unos niños. Pero si les decimos: “el planeta de donde venía el principito era el asteroide B 612”, quedarán convencidas y no se preocuparán de hacer más preguntas. Son así. No hay por qué guardarles rencor. Los niños deben ser muy indulgentes con las personas mayores.
Pero nosotros, que sabemos comprender la vida, nos burlamos tranquilamente de los números. A mí me habría gustado más comenzar esta historia a la manera de los cuentos de hadas. Me habría gustado decir:
“Había una vez un principito que habitaba un planeta apenas más grande que él y que tenía necesidad de un amigo…” Para aquellos que comprenden la vida, esto hubiera parecido más real.
Porque no me gusta que mi libro sea tomado a la ligera. Siento tanta pena al contar estos recuerdos. Hace ya seis años que mi amigo se fue con su cordero. Y si intento describirlo aquí es sólo con el fin de no olvidarlo. Es muy triste olvidar a un amigo. No todos han tenido un amigo. Y yo puedo llegar a ser como las personas mayores, que sólo se interesan por las cifras. Para evitar esto he comprado una caja de lápices de colores. ¡Es muy duro, a mi edad, ponerse a aprender a dibujar, cuando en toda la vida no se ha hecho otra tentativa que la de una boa abierta y una boa cerrada a la edad de seis años!

-Tres y dos cinco. Cinco y siete doce. Doce y tres quince. ¡Buenos días! Quince y siete veintidós. Veintidós y seis veintiocho. No tengo tiempo de encenderlo. Veintiocho y tres treinta y uno. ¡Uf! Esto suma quinientos un millones seiscientos veintidós mil setecientos treinta y uno.
-¿Quinientos millones de qué?
-¿Eh? ¿Estás ahí todavía? Quinientos millones de… ya no sé… ¡He trabajado tanto! ¡Yo soy un hombre serio y no me entretengo en tonterías! Dos y cinco siete…
-¿Quinientos millones de qué? -volvió a preguntar el principito, que nunca en su vida había renunciado a una pregunta una vez que la había formulado.
El hombre de negocios levantó la cabeza:
-Desde hace cincuenta y cuatro años que habito este planeta, sólo me han molestado tres veces. La primera, hace veintidós años, fue por un abejorro que había caído aquí de Dios sabe dónde. Hacía un ruido insoportable y me hizo cometer cuatro errores en una suma. La segunda vez por una crisis de reumatismo, hace once años. Yo no hago ningún ejercicio, pues no tengo tiempo de callejear. Soy un hombre serio. Y la tercera vez… ¡la tercera vez es ésta! Decía, pues, quinientos un millones…
-¿Millones de qué?
El hombre de negocios comprendió que no tenía ninguna esperanza de que lo dejaran en paz.
-Millones de esas pequeñas cosas que algunas veces se ven en el cielo.
-¿Moscas?
-¡No, cositas que brillan!
-¿Abejas?
-No. Unas cositas doradas que hacen desvariar a los holgazanes. ¡Yo soy un hombre serio y no tengo tiempo de desvariar!
-¡Ah! ¿Estrellas?
-Eso es. Estrellas.
-¿Y qué haces tú con quinientos millones de estrellas?
-Quinientos un millones seiscientos veintidós mil setecientos treinta y uno. Yo soy un hombre serio y exacto.
-¿Y qué haces con esas estrellas?
-¿Que qué hago con ellas?
-Sí.
-Nada. Las poseo.
-¿Que las estrellas son tuyas?
-Sí.
-Yo he visto un rey que…
-Los reyes no poseen nada… Reinan. Es muy diferente.
-¿Y de qué te sirve poseer las estrellas?
-Me sirve para ser rico.
-¿Y de qué te sirve ser rico?
-Me sirve para comprar más estrellas si alguien las descubre.

-¡Buenas noches! -dijo el principito.
-¡Buenas noches! -dijo la serpiente.
-¿Sobre qué planeta he caído? -preguntó el principito.
-Sobre la Tierra, en África -respondió la serpiente.
-¡Ah! ¿Y no hay nadie sobre la Tierra?
-Esto es el desierto. En los desiertos no hay nadie. La Tierra es muy grande -dijo la serpiente.
El principito se sentó en una piedra y elevó los ojos al cielo.

El principito atravesó el desierto en el que sólo encontró una flor de tres pétalos, una flor de nada. -¡Buenos días! -dijo el principito.
-¡Buenos días! -dijo la flor.
-¿Dónde están los hombres? -preguntó cortésmente el principito.
La flor, un día, había visto pasar una caravana.
-¿Los hombres? No existen más que seis o siete, me parece. Los he visto hace ya años y nunca se sabe dónde encontrarlos. El viento los pasea. Les faltan las raíces. Esto les molesta.
-Adiós -dijo el principito.
-Adiós -dijo la flor.

-¡Buenos días! -dijo el zorro. -¡Buenos días! -respondió cortésmente el principito que se volvió pero no vió nada. -Estoy aquí, bajo el manzano -dijo la voz. -¿Quién eres tú? -preguntó el principito-. ¡Qué bonito eres!
-Soy un zorro -dijo el zorro.
-Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-, ¡estoy tan triste!
-No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado.
-¡Ah, perdón! -dijo el principito.
Pero después de una breve reflexión, añadió:
-¿Qué significa “domesticar”?
-Tú no eres de aquí -dijo el zorro- ¿qué buscas?
-Busco a los hombres -le respondió el principito-. ¿Qué significa “domesticar”?
-Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?
-No -dijo el principito-. Busco amigos. ¿Qué significa “domesticar”? -volvió a preguntar el principito.
-Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa “crear lazos… ”
-¿Crear lazos?
-Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos. Y no te necesito. Tampoco tú tienes necesidad de mí. No soy para tí más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para tí único en el mundo…
-Comienzo a comprender -dijo el principito-. Hay una flor… creo que ella me ha domesticado…
-Es posible -concedió el zorro-, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.
-¡Oh, no es en la Tierra! -exclamó el principito.
El zorro pareció intrigado:
-¿En otro planeta?
-Sí.
-¿Hay cazadores en ese planeta?
-No.
-¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
-No.
-Nada es perfecto -suspiró el zorro.

Y después volviendo a su idea:
-Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.
El zorro se calló y miró un buen rato al principito:
-Por favor… domestícame -le dijo.
-Bien quisiera -le respondió el principito- pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.
-Sólo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
-¿Qué debo hacer? -preguntó el principito.
-Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca…

Puedes leer texto completo en:

http://www.franciscorobles.com.ar/libros/principito/index.htm

www.Saint-Exupery.org/

El Mundo, 09 de Abril de 2004 : Hallados restos del avión de Saint-Exupery

El País, 15 de marzo de 2008 : El aviador alemán, Horst Rippert, reconoce haber derribado el avión de Saint-Exupéry