Bustiello, paternalismo industrial del marqués de Comillas

Antonio López López, nacido enComillas en el año 1817, fue uno de los mayores potentados de España durante la segunda mitad del siglo XIX, gracias a las empresas que supo organizar desde el humilde entorno familiar del que procedía. Establecido en Barcelona, tras su periplo empresarial en la isla de Cuba, poseía una gran fortuna (la Compañía Trasatlántica, el Banco Hispano Colonial, la Compañía de Tabacos de Filipinas, el Coto Minero de Aller, la Compañía de Ferrocarriles del Norte) que le ayudó a participar en la actividad económica, política y social española del siglo XIX, gracias a la cual le fueron otorgados diversos honores por el rey Alfonso XII, entre ellos el título de Marqués de Comillas.

Adquiere las concesiones de las minas de laSociedad Minera la Montañesa en 1883 para abastecer de carbón a sus otras dos grandes empresas, los Ferrocarriles del Norte y la Compañía Trasatlántica. Tras su muerte precísamente en 1883, su hijo Claudio Lopez Brú, también Marques de Comillas, hereda ésta entre otras empresas, aunque hasta 1892 no se escritura la Sociedad Hullera Española (SHE).

Claudio López Brú había nacido en Barcelona en el año 1853, poco tiempo después de la llegada de sus padres y sus tres hermanos desde la isla de Cuba para asentarse definitivamente en España.

La Sociedad Hullera Española, propiedad del Marqués de Comillas, fue una de las primeras empresas que explotaron la riqueza de la Cuenca minera asturiana. Propietario de muchas de las explotaciones ubicadas en Mieres, Aller y Lena, ayuntamientos con los que la empresa tuvo diversos conflictos y generaron la idea de la creación de un concejo minero que abarcara las parroquias de Ujo, Santa Cruz, Carbanzo, Caborana, Boo y Moreda, creando en Bustiello su capital, como ejemplo de la política social de la empresa; en Ujo el centro administrativo y en Caborana y Moreda el núcleo industrial.

Claudio López Brú fue un ferviente católico, difusor de la Encíclica Rerum Novarum, y promotor de la Asociación Católica. Es la figura que simboliza el llamado paternalismo industrial histórico. Ideó ‘el poblado de Bustiello’ como capital de un soñado concejo minero que abarcaría todas sus propiedades y destinado a unos obreros que inspirados por su ideología fueran ejemplo para el resto, alejados de la influencia de los sindicatos obreros reivindicativos y por tanto peligrosos, para sus intereses como patrono. Logró así la neutralización del potencial revolucionario del proletariado minero asturiano brindando al personal de la Sociedad Hullera Española un estado de bienestar sorprendente para la época, fue precursor de políticas sociales asumidas después por el Estado.
La empresa del Marqués de Comillas construyó todo un pueblo, con cómodas viviendas, escuela para los hijos de los empleados y para los propios trabajadores (clases nocturnas), hospital, una magnífica iglesia, etc.

Así es como a orillas del Aller, en terrenos ganados al río, fue construido entre 1890 y 1925, el poblado de Bustiello.

Poblado minero Bustiello, Google Maps

1 .- Iglesia2.- El casino3.- Casas unifamiliares mineros 4.- Chalet del ingeniero D. Isidro

5.- Chalet del ingeniero Moreno 6.-Sanatorio u hospitalillo7.- Escuela de niños de La Salle

8.- Escuela de niñas de Hijas de la Caridad 9.- Farmacia. Tomado de El poblado minero

Las influencias constructivas son variadas; se corresponden a las que en su época, fines del s. XIX y principios del XX, se imponían.
En la margen izquierda del río, limitado también por la vía del ferrocarril minero, se trazó el perímetro del poblado, a partir de un trazado en cuadrícula y de una jerarquización de niveles que señala ya el lugar que corresponde a cada status.

En 1967, el poblado minero pasó a formar parte del patrimonio de la empresa estatal HUNOSA y las viviendas obreras que estaban en arriendo fueron vendidas a sus inquilinos en 1970.

El conjunto del poblado de Bustiello  en el ámbito del Patrimonio Industrial compone un ejemplo singular en Asturias, en el que se unen diversos intereses:

1-El arquitectónico: formas europeas reinterpretadas bajo la influencia de la reinaxença catalana (iglesia, sanatorio); la arquitectura racionalista del maquinismo europeo propio de las sociedades industriales (casas, lavaderos); las tradiciones constructivas asturianas (galerías, buhardillas, cantos rodados, etc.).

2-El interés social: la idea de la empresa de crear núcleos de población próximos a ella y separados de los ya existentes, ejerciendo así un control de la vida del obrero e intentando alejarlo de los movimientos sociales más reivindicativos, creando un conjunto cerrado, dotado de todos los servicios tanto de salud como de educación y espirituales.

3-El interés cultural: además del patrimonio industrial que contiene, también es de destacar el patrimonio natural, pues Bustiello se enclava en el bonito valle del Aller desde cuyas laderas se encuentran hermosos miradores.

Para acceder al pueblo de Bustiello se atraviesa un puente, de pilas de piedra y celosía de acero, que simula la existencia de una calle Mayor, enmarcada con farolas de hierro fundido de estilo modernista a la que se abren los edificios públicos más emblemáticos.

El edificio del antiguo Círculo Obrero Católico, proyectado y construido por D. José Revilla, de menor prestancia arquitectónica pero de gran valor social fue inaugurado en 1895, era el espacio de ocio obrero con actividades dirigidas por los Hermanos de la Salley acordes con el ideario del Marqués: Cine-teatro, Orfeón obrero…


Avanzando un poco más, la calle se abre simulando una plaza, único espacio donde se podía reunir un grupo de gente; allí se hallan la iglesia y el monumento a la memoria del Marqués. Por detrás de la iglesia, se levantó la Escuela de niños, de dos plantas con vivienda para los Hermanos de la Salle.

La Iglesia (1890-94), proyectada y construida por personal de la empresa: Félix Parente, Manuel Montanés subdirector de la S.H.E., Francisco Stany y Mamerto Lorente. Edificio monumental de estilo neorrománico con planta basilical de tres naves, con hermosa portada iluminada por vidrieras.

A partir del antiguo trazado del ferrocarril se sitúa el nivel más alto y alejado de las posibles avenidas del río donde se construyeron casas de mayores dimensiones y categorías; lo integraban en principio cuatro casas, tres de ellas pareadas que compartían personal cualificado y la última individual para uno de los ingenieros, el denominado Chalet de D. Isidro, de 1898. Se trata de una edificación de tipo burgués, con balcones, cerámica vidriada, y el rasgo autóctono de la galería acristalada, rodeada de jardín y con garaje. Algo más abajo, el nivel donde se instala la mayor parte del poblado, ordenado en calles paralelas y perpendiculares al río, con un pavimento en origen de cantos rodados del propio río que aún se conserva en algunos tramos, cada cuadrícula definida por dos casas gemelas para obreros, pegadas por la espalda y rodeadas de huerta o jardín (según su uso) con acceso independiente para cada vivienda.

Al otro lado del río Aller se ubicó un conjunto arquitectónico de tres edificios: sanatorio, farmacia y escuela de niñas. Construidos entre 1902 y 1924, dotados de adornos modernistas en frisos, ventanas y puertas.

En la zona más próxima al río Aller y, por tanto, afectada por las inundaciones, se sitúa otro grupo de casas en dos bloques paralelos entre sí y al río: los Cuarteles de Santa Bárbara.

Aprovechando la cercanía del agua, se sitúa en esta zona la fuente pública. Este núcleo de viviendas se hallaba alejado del núcleo principal del poblado.

Si bien otras empresas asturianas construyeron casas y economatos para sus obreros, la SHE se distinguió del resto por su intento de llevar a la práctica su política de intervención paternalista industrial, atendiendo tanto al bienestar de los trabajadores como a la disciplina, con una política de control sobre sus actividades dentro y fuera de la empresa; así, además de mejorar las condiciones de vivienda, salubridad y educación, pretendía alejar a sus empleados de los movimientos más reivindicativos, promocionando para ello al Sindicato Obrero Católico, que contrarrestara la influencia de los sindicatos obreros de clase.

Bustiello fue sólo un ejemplo modelo para un buen grupo de trabajadores que se vieron beneficiados por la política paternalista de la patronal.

Página en Facebook Bustiello, Poblado Minero de Asturias (puedes publicar en el muro)

Bustiello Poblau mineru

Cuencas Mineras


La organización de los espacios mineros de la hulla en Asturias de Faustino Suárez Antuña (Departamento de Geografía. Universidad de Oviedo)

El pulso católico entre Maximiliano Arboleya y el marqués de Comillas

La vivienda obrera en España: 1853-1975


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Acerca de nieves
Nací en Bustiello (Santa Cruz de Mieres), un pueblecito asturiano a la orilla del río Aller. Actualmente vivo en Santiago de Compostela e intento enseñar matemáticas en centros públicos de Galicia.

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