LADAKH, el pequeño TIBET

.
Los primeros habitantes de Ladakh fueron los nómadas Kompas, que llegaron con sus rebaños de ‘yaks’ hasta los altos pastos de la región; pero los primeros asentamientos fueron creados por los Mons, peregrinos budistas que atravesaban Ladakh en su camino desde India hacia el sagrado monte Kailas del Tibet.


Durante muchos siglos Ladakh fue tierra de paso para las caravanas provenientes de China, en su camino a Cachemira y Jotan, conectando con la Ruta de la Seda. Comerciantes de todos los lugares atravesaban la región, bautizándola de múltiples modos: Bla Dwags, “La tierra de los lamas”, Ja Chen Pa, “Tierra de nieve”, Mnah-ris Bskor-gsum, “Pequeño Tibet”, etc.


En el siglo IX d. C., la influencia de Ladakh se extendió más allá del valle del río Indo y durante esta época muchos fuertes y palacios, incluido el monasterio de Shey, fueron construidos.

A finales del siglo XIV d. C., un peregrino tibetano, Tsong-Khapa, introdujo en Ladakh la orden budista Gelukpa, encabezada por el Dalai Lama, que se extendió rápidamente, fundando importantes ‘gompas’ como Spituk y Rizong.
En el año 1531 la armada musulmana Balti-Cachemir lanzó varios ataques contra Ladakh, que acabó cayendo en manos de Ali Mir de Baltistán, aunque poco después, bajo el reinado de Singge Namgyal (1570-1642), Ladakh floreció de nuevo. El reino de este monarca se extendía desde el valle de Spiti y el Tibet occidental hasta el monte Kailas. Fue entonces cuando Leh pasó a ser la capital del reino y hogar del monarca, que construiría un palacio sobre una colina que aún hoy en día domina toda la ciudad. La ciudad se convertiría en paso obligatorio de una importante ruta comercial que unía el Punjab con Asia central y que comerciaba con textiles, especias, seda, alfombras o tintes.

continuar leyendo
En Ladakh y Tibet occidental se comenzó a producir la fina lana de Pashmina (‘cachemira’). Este material era transportado cuidadosamente de Leh a Srinagar, donde era tejido magistralmente, alcanzando prestigio por su suavidad y calidez, convirtiéndose en un lucrativo negocio. Irónicamente, este hecho supondría el fin de la independencia ladaki. El maharaja de Cachemira, Gulab Singh, llevado por su codicia ordenó invadirla en 1834 a su general Zorawar Singh Ladakh, una guerra que se alargaría una década, hasta que el Imperio Británico apareció en 1846, anexionando Ladakh y Baltistán a la región de Jammu-Cachemira.

Un siglo más tarde, coincidiendo con la independencia y partición de India, Baltistán pasó a formar parte de la recién creada nación de Pakistán, mientras que Ladakh continuó anexionada a Jammu-Cachemira.
En la actualidad siguen habitando en la región y continúan en lucha por su independencia cultural y territorial.
..

“En 1906, el Reino Unido y China firmaron un tratado por medio del cual Londres se comprometió a no anexarse el Tíbet. Posteriormente, luego de la Convención Anglo-Rusa de 1907 (por medio de la cual se reconoció el estatus del Tíbet como protectorado chino), el gobierno Qing invadió esa zona en 1910 (hasta 1911). Sin embargo, con el nacimiento de la República de China, diversos movimientos simultáneos, independentistas en el Tíbet e injerencistas del Reino Unido, señalaron el preludio para que en 1914 se celebrara la Convención Simla entre representantes de China, el Tíbet y el Reino Unido (aunque China no firmó el documento final), mediante la cual los británicos de hecho se anexaron una zona del llamado Tíbet del Sur, actualmente casi todo el estado indio de Arunachal Pradesh . La referida línea de demarcación (la “línea MacMahon”), reconocida como frontera legal por los británicos (e indios hoy en día) y repudiada por China, fue la principal causa de la guerra chino-india de 1962 y es el origen de la actual disputa fronteriza entre estas dos naciones. Un año después de que la República Popular de China fue fundada (1949), tropas del EPL derrotaron al ejército tibetano e ingresaron al Tíbet, obligando a ese gobierno a firmar el llamado “Plan de Liberación Pacífica del Tíbet”; para 1959, cuando el gobierno central de China sofocó la rebelión en Amdo y Kham del Este, el décimo cuarto Dalai Lama se vio obligado a huír a la India“.

Entre los años 1962 y 1974, la Guerra India-China, provocada por la delimitación de fronteras, afectó directamente a Ladakh. Se prohibió toda visita extranjera hasta 1974, año en el que Ladakh abrió de nuevo sus puertas al turismo. En la actualidad Ladakh continúa formando parte de la región india de Jammu-Cachemira, aunque en 1995 se le concedió cierta autonomía.


La zona permanece en litigio con la vecina Pakistán, por lo que las fronteras no están definidas.

“A 6.300 metros, las tropas indias continúan defendiendo los 78 kilómetros del glaciar de Siachen, con un coste estimado de hasta un millón de dólares por día. El glaciar de Siachen, en la región septentrional de Cachemira, es un yermo gélido, y quedó fuera del acuerdo de paz posterior a la guerra de 1971 por considerarse inhabitable. Desde 1984, cuando el Ejército indio habitó la zona para apropiarse de la toma del poder de Pakistán, ambos países han sostenido once rondas de conversación en un intento de resolver el conflicto. No ha habido contienda alguna en Siachen desde el armisticio de noviembre de 2003″. Tomado de http://spanish.safe-democracy.org/2007/04/30/los-progresos-politicos-actuales-en-el-s/

Glaciar Siachen, Google Maps

“No hay combates desde el alto el fuego declarado en noviembre de 2003. Y sin embargo, los soldados de ambos lados siguen muriendo. Por el frío. En invierno las temperaturas llegan a los 40 o 50 grados bajo cero. En verano las condiciones son más agradables: el mercurio sube hasta los diez grados bajo cero.
Para cualquier ser humano, sobrevivir es un reto excepcional. Tan sólo respirar se convierte en un esfuerzo tremendo.
Los soldados mueren por el frío extremo, por trabajar en un medio ambiente en el que escasea el oxígeno, por desaparecer en las grietas del glaciar durante las patrullas a pie, o por avalanchas de nieve.
2.500 soldados indios y 1.500 paquistaníes han muerto en los últimos 20 años. Los que han fallecido en los enfrentamientos armados son una minoría. A fin de cuentas, hasta los disparos de artillería son imprecisos por las especiales caraterísticas del aire”. Tomado de ‘Un campo de batalla absurdo'( Iñigo Sáenz de Ugarte).


Ladakh es una región dura y árida, con una altitud media que supera los 3.500 m, formando parte del altiplano tibetano, y haciendo de ella la región habitada más elevada del mundo. Las dos carreteras más altas del planeta, con puertos de más de 5.000 m, recorren parte de la región. Ladakh significa “La tierra de los muchos pasos de montaña”.


Ladakh comprende cinco valles principales: Dras, Suru, Zanskar, Indo y Nubra. El Himalaya forma una barrera natural ante el monzón. Esta característica otorga a los paisajes una aridez sobrecogedora, con excepción de los fértiles valles en donde se congregan las poblaciones. Los ríos que recorren la región son afluentes del grande e impetuoso Indo. Sus aguas irrigan los campos y hacen de la agricultura el principal recurso económico de la población.


La población ladaki profesa el culto budista tibetano (lamaísmo). Por lo tanto son seguidores del Dalai-Lama, aunque en el sur y el oeste hay un predominio musulmán chií, introducido en el siglo XIV d. C. gracias a los esfuerzos de Amir Sayyid Alí Hamdani.

En la capital, Leh, un 40% de la población es musulmana cachemir y tiene en sus manos la mayoría del comercio. Por otro lado, la iglesia cristiana morava, que se estableció en 1885, cuenta con una mínima pero muy influyente presencia, representando a la aristocracia de Ladakh.

Casi todas las corrientes del budismo están presentes en Ladakh. La orden Kagyupa es una de ellas. Esta orden, basada en los preceptos de Tilopa y Naropa, se extendería hasta el Tibet por mediación de Marpa a finales del siglo XI d. C.

Un discípulo de Marpa, Gampopa, fundó una nueva escuela que se dividiría en ocho subórdenes a finales del siglo XII d C. Dos de estas órdenes están presentes en Ladakh: la Drigungpa y la Drugpa. Esta última gestiona, entre otros, el monasterio más importante de Ladakh: Hemis. Todas estas órdenes pueden diferenciarse por el color rojo de los bonetes, mientras que la orden Gelukpa usa bonetes amarillos. Esta última orden llegó a Ladakh en el siglo XIV d. C., fundando los monasterios de Spituk y Rizong, para posteriormente asumir la gestión de Likir y Thikse, anteriormente unidos a la orden Kadampa.


Los monasterios tienen un papel básico en la vida social, docente y religiosa de Ladakh. En muchos pueblos los campos de cultivo son controlados por los monasterios. Las familias acostumbran a enviar a uno de sus hijos a unirse al sacerdocio budista. Además de suponer un orgullo, también se aseguran una educación y un sustento, importante para muchas economías precarias. Tomado de
www.fotoaleph.com/Exposiciones/Ladakh/Ladakh-texto.html#Ladakh

Aeropuerto de Leh, Ladakh (Google Maps)

El valle del río ZANSKAR

The Tibet Album ( British photography in Central Tibet 1920-1950)

Incredible India: www.incredibleindia.org/

National Portal of India: http://india.gov.in/


Acerca de nieves
Nací en Bustiello (Santa Cruz de Mieres), un pueblecito asturiano a la orilla del río Aller. Actualmente vivo en Santiago de Compostela e intento enseñar matemáticas en centros públicos de Galicia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: