
El drama de la democracia norteamericana es que millones de ciudadanos no están inscritos para poder votar, por falta de interés o por burocracia.

En el año 2004 sólo el 58% de los jóvenes estaban inscritos, frente al 79% de los de más de 55 años. George W. Bush consiguió 274 delegados frente a John F. Kerry que obtuvo 252.

Los jóvenes fueron esenciales para la utilización de Internet en la campaña 2008, lo que permitió a Barack Obama recibir más dinero de las donaciones de los ciudadanos que ningún otro candidato en la historia de EEUU y construir una base de millones de ciudadanos en Internet que luego se movilizaron en el puerta a puerta.

Los jóvenes pro-Obama han utilizado masivamente sus redes, chats y foros en los espacios sociales de Internet, como Facebook o MySpace. Ello le ha permitido ser independiente de los grupos de presión, cuyas donaciones rechazó. Obama ha conseguido crear en Internet una red de centenares de miles de pequeños donantes y tiene en su perfil de Facebook más de 1.000.000 de “amigos”.

La movilización de los jóvenes por Obama tiene raíces en el hastío provocado por la política tradicional, la oposición a la guerra y la conexión cultural con un candidato más joven, usuario activo de Internet, jugador de baloncesto y amante del hip-hop.

En 2006 el jefe de comunicación de Obama fichó al asistente personal de Obama, Reggie Love, para que trabajase con el entonces Senador, hoy futuro presidente de USA.

En septiembre de 1995, gozando de los parabienes de Alice Palmer, que abandonaba el escaño para optar a un asiento en la Cámara de Representantes del Congreso de Washington, Obama se postuló para senador estatal por Illinois.
Fue lo suficientemente firme en su ambición como para negarse a devolver la candidatura a Alice Palmer cuando ésta fracasó en su aventura federal y reclamó la retirada de su ‘delfín’ designado suplente.
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